
Cuesta mucho. Vamos, si cuesta! Uno que viene de la generación del 70 espera que los jóvenes y adolescentes crean en un proyecto de Hombre Nuevo, país libre, Justicia para todos…Pero aquí están ellos, haciendo un esfuerzo enorme para poder escribir, para poder golpear con un martillo en el sitio preciso, para poder colocar derecho un ladrillo…Levantarse, tener ganas de levantarse, cuando la vida les mostró siempre su peor cara. Creer, el sencillo acto de creer, cuando un sistema entero los despojó de todo, de lo más elemental. (Y…la gente no decía nada. No hacía nada…)
Hoy, mientras esto escribo, 20 de octubre del año 2004, en la Argentina, no dejo de pensar, que más de la mitad de nuestros niños se encuentran por debajo de la línea de la pobreza. Y esta frase tan escuchada tiene el rostro, la voz, las manos, los gestos, la respiración, los enojos, las debilidades, la sensibilidad, la agresión, la desconfianza, de cada pibe que llega a Pantalón Cortito.
La desnutrición tiene nombres y apellidos. La violencia tiene nombres y apellidos. Y marca para siempre.
Siempre lo repito: la infancia argentina está en situación de emergencia. Tenemos que utilizar todos nuestros recursos, creatividad, imaginación, tenemos que luchar por los derechos de nuestros pibes.
La voz de los protagonistas:
>> ELNENE
>> QUIQUITO
>> MIGUELITO
>> MAXI
>> J.C.C.
>> BARTOLOMÉ GONZÁLEZ
>> A.D.
>> V.C.